Tanto El corazón delator como El tonel de amontillado de Edgar Allan Poe, han sido concebidos como actividad didáctica, o como actividad complementaria a otros actos o eventos, no contando con ninguna complejidad técnica, por lo que puede ser presentado en espacios diversos y no teatrales: aulas, bibliotecas, salones, amplios recibidores, escaleras, túneles, sótanos,….